6 Grandes mamíferos que se han distinguido por quitar vidas humanas, y no les darás crédito

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Los grandes mamíferos siempre han llamado poderosamente la atención del ser humano debido a su tamaño, fiereza, fuerza física así como atribuciones antropogénicas de supuesta lealtad, valentía, coraje, devoción, etc.  Tal ha sido la fascinación ancestral del ser humano con la vida silvestre que le rodea que podemos ver su representación en un montón de ejemplos de las antiguas civilizaciones de todo el mundo en forma de vasos, tronos, frescos, papiros, armas, entre otras muestras de arte, que representan la interacción del hombre con dichos animales.

Una de las fuentes de asombro más grandes, y al mismo tiempo más primitivas, es la de la peligrosidad real que han entrañado para el ser humano una buena cantidad de grandes mamíferos, tanto a lo largo de la historia como en la actualidad, y que a continuación te detallamos a través de sólo 6 ejemplos que te dejaran mudo por ser una pequeña muestra de que la naturaleza aún no ha sido totalmente sojuzgada por el hombre, y que éste es sólo parte mínima de ella.

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1. Lobos

Lobos
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Quizá en América no sean parte integral de los relatos más espeluznantes de la naturaleza, pero en Europa sí que lo eran: Quizá por la mucho mayor densidad poblacional europea desde tiempos antiguos, los relatos de lobos comehombres abundan, inclusive de aquellos que entraban constantemente a las villas y pueblos de dicho continente desde la antigüedad hasta el siglo XVIII. Uno de los más sonados fue el de la "bestia de Gévaudan", en la provincia del Alto Loira entre 1764 y 1767. La depredación por lobos era siempre alta en los meses de Junio a Agosto, cuando numerosos campesinos iban a los bosques a recolectar madera y cazar, así como en los meses de invierno, cuando las manadas estaban hambrientas por la escasez de presas, así como luego de grandes conflictos como la Guerra de los 30 años (Alemania, siglo XVII) o la I Guerra Mundial.

2. Elefantes

Elefantes
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Entre éstos destacan sobre todo los ataques de elefante africano, una especie mucho más agresiva que su pariente asiático y el cual, a diferencia de éste, jamás ha podido ser plenamente domesticado. Las hembras son terriblemente protectoras de sus pequeños, y atacarán a todo lo que vean y/o huelan a distancias de incluso 300 m de distancia, mientras que los solitarios machos son muy irritables, lanzándose primero contra un objetivo antes de averiguar qué es. Hasta 1/4 de los ataques de animales silvestres en parques nacionales africanos como Nrongoro, Serengueti, Krueguer o Mombasa son por elefantes que confundieron a los turistas como riesgos para ellos mismos o sus crías, llegando a triturar a autos con sus pisadas, peso y colmillos.

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3. Osos grizzlies

Osos grizzlies
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Estos osos han sido objeto de míticos relatos sobre inveterados come hombres que tenían sed de sangre humana, sobre todo luego de las exploraciones de Lewis y Clark en 1808 con el objetivo de conseguir una ruta hacia el oeste, hasta el Oceáno Pacífico. Aunque prefiere huir a tener un enfrentamiento violento con el hombre y sólo ataca cuando se le provoca, no se necesita mucho para ofenderlo, y el olor a comida hace que pululen alrededor de los campamentos humanos dentro de sus territorios naturales. Las hembras defienden furibundamente a sus oseznos, y un oso acorralado es un espectáculo aterrador.

4. Bisontes

Bisontes
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Mucho más allá de lobos, pumas u osos grizzlies, los mamíferos grandes más peligrosos de toda Norteamérica deben ser fácilmente los bisontes de pradera o americanos. Estos toros silvestres tienen una longitud de 4 m., una altura a los hombros de 1.80 m y un peso de 800 kg, y sus cabezas, reforzadas con un muy grueso cráneo, parecen arietes que ´pueden despedazar y quebrar cualquier cosa. En lugares como Yellowstone, los ataques por bisonte constituyen más del 50% de los ataques totales por animales silvestres, y su naturaleza extremadamente nerviosa hace que embistan a 60 km/h a cualquier cosa que olfateen o se mueva bruscamente, aún a 800 m de distancia con viento favorable.