7 Maravillas naturales del Cono Sur

Publicidad

Todo el continente americano es un crisol maravilloso y espectacular de bellezas naturales, climas muy diferentes, contrastes entre el más árido desierto y las más lujuriosas y verdes selvas tropicales, in mencionar el hervidero de vida que se desarolla aún, pese a la mano destructora del hombre, en gran parte de su seno, pues son americanos 6 de los 12 países más megadiversos biológicamente hablando de todo el mundo.

En este contexto, una de las regiones más subestimadas y menos conocidas tanto por científicos como por el gran público en general latinoamericano es la del Cono Sur sudamericano. Esta gran zona templada, que abarca 1/3 de toda América del Sur, muestra impresionantes paisajes sumamente contrastantes que están entre los más majestuosos y soberbios del Orbe, y a continuación, para que los conozcas un poco más, te mostramos tan sólo 7 grandes maravillas que ejemplifican la diversidad natural conosureña, poseedora de todos los climas, biomas y ecosistemas posibles en la Tierra.

Publicidad

1. Reserva Provincial El Tromen, provincia de Neuquén, Argentina

Reserva Provincial El Tromen, provincia de Neuquén, Argentina
Un grandioso ejemplo de la estepa patagónica, una zona árida fría batida por constantes vientos del oeste, de hasta 120 kilómetros por hora, y que unen planicies semiáridas de diversos matorrales, pastos, leñosas en forma de cojín y cactáceas bajas en densidades menores junto a elevadas montañas siempre nevadas. Los seres vivos aquí deben de soportar heladas que pueden aparecer incluso en verano, temperaturas máximas que no suelen rebasar los 12° C y claro, la enorme sequedad ambiental, la cual se agrava debido a que la mayor parte de las escasas lluvias de la región caen en forma de nieve.

2. Parque Nacional Torres del Paine, Chile

Parque Nacional Torres del Paine, Chile
Espectaculares y elevados picos nevados que marcan el extremo sur de la cordillera de los Andes, en donde surcan los cielos grandes cóndores andinos en busca de carroña; aquí las montañas se hunden súbitamente en el frío Pacífico meridional formando fiordos, glaciares de azul turquesa, calas y bahías, en una región que poseé cumbres alpinas, bosques fríos magallánicos de lengas, ñirrés, podocarpos, cedros australes y algunos árboles siempre verdes como el canelo o la luma, y que se degradan hacia el oriente en la fría estepa patagónica. Aquí podemos encontrar al huemul (especie de venado, símbolo de Chile), al puma, a la cotorra austral patagónica, píngüinos, cavias (cuyos gigantes), guanacos (camellos silvestres sin joroba), entre otros.

3. Parque Nacional de Lanín, provincia de Neuquén, Argentina

Parque Nacional de Lanín, provincia de Neuquén, Argentina
Este es un bellísimo ejemplo de los bosques valdivianos conosureños, los cuales a su vez dan una idea de la vegetación original que pobló toda la Antártida hasta hace unos 28 millones de años, cuando se cubrió por completo de la gruesa capa de hielo actual. Aquí vive el alerce del sur, tan alto que puede llegar a medir hasta 60 m. de altura y que puede contar con más de 3 mil años de edad; también podemos ver a la araucaria chilena, otra especie muy primitiva de conífera cuyos ancentros poblaron todos los continentes durante la Era de los dinosaurios; otras conífertas son el mañio de hojas punzantes, el cedro austral, el lleuque y el ciprés de las guaitecas. Aquí también encontramos especies de hojas anchas como las hayas del sur, el canelo, la luma, el ulmo, la tepa, el arrayán, olivillo, tineo, el canelo y el queule. Toda esta flora templada nació y se desarrolló sin ninguna influencia de parte de la correspondiente al norte del mundo. En sus bosques vive una fauna original compuesta por el pudú (el venado más pequeño del mundo), el monito del monte (un marsupial como el tlacuache), el periquito monje y la cotorra piñonera, que se alimenta de las semillas de las araucarias. A diferencia del norte de América, aquí los profusoso colores otoñales se ven durante los meses de Abril y Mayo, el Verano comienza en Navidad y el invierno dura de Junio a Septiembre.

4. Parque Nacional La Campana, Chile

Parque Nacional La Campana, Chile
En el centro de Chile, justo al norte de Santiago, se encuentra un ejemplo de la expresión sudamericana de matorrales, florestas y bosques de clima mediterráneo, con veranos calientes y secos, e inviernos frescos con muchas lluvias. Más de 4 mil especies de plantas viven aquí, por lo que tiene una de las biodiversidades más altas de la región y de Sudamérica en general. El principal atractiuvo es la palmera chilena (Jubaea chiloensis), capaz de soportar hasta temperaturas de -12°C, y en peligro de extinción. También hay especies de bromeliáceas, de afinidad tropical, que se comportan como matorrales sobre el suelo, cactáceas y árboles siempre verdes, con hojas gruesas cubiertas de una especie de cerilla como el algarrobo, el espino, el litre, el duraznillo negro, el mayten, el quisco, el copao, naranjillo, boldo, petra, molle, peumo, patagua, quillay y belloto del norte. Hasta el 60% de la flora es única a esta región.

5. Parque Nacional Los Cardones, provincia de Salta, Argentina

Parque Nacional Los Cardones, provincia de Salta, Argentina
Esta zona árida de clima caliente es tremendamente parecida en su aspecto y algo en sus especies a desiertos mexicanos como el de Sonora o el de Chihuahua, pues contiene una gran abundancia de cactos, el más emblemático de los cuales es el cardón (Echinopsis atacamensis), parecido a nuestro saguaro gigante (Carnegia gigantea); aparte de nopales, chollas y otras cactáceas únicas a esta región del Monte argentino, el desierto americano más extenso de todos, también predominan muchos matorrales bajos, de los cuales los más curiosos son 4 especies de jarillas, muy emparentadas con nuestra gobernadora (Larrea tridentata) de los desiertos del norte mexicano. Aquí vive el pichiciego, el armadillo más pequeño de todo el mundo, el caracara, la vizcacha (especie de chinchilla con patas largas como una liebre), el guanaco y el puma.

6. Selva tropical misionera, Argentina

Selva tropical misionera, Argentina
Esta es la extensión más hacia el sur de las selvas tropicales húmedas siempre verdes de América. Su mayor atractivo es sin duda las gigantescas e impresionantes Cataratas del Iguazú, compartidas con Paraguay y Basil. Son el doble de altas y 5 veces más anchas que las mentadas cataratas del Niágara, y poseen un potencial hidroeléctrico varias veces superior a éstas. Mucha especies tropicales de plantas y de animales alcanzan su límite de distribución meridional en estas amenazadas junglas.

7. Reserva Privada Campos del Tuyú; provincia de Buenos Aires, Argentina

Reserva Privada Campos del Tuyú; provincia de Buenos Aires, Argentina
Este lugar es de los pocos en donde se puede ver, dentro de la región de la Pampa húmeda del centro-oriente argentino, verdaderos pastizales de hierbas altas con alrededor de 1000 especies diferentes de gramíneas, de las cuales la más conocida y simbólica es la cortadera o pasto pluma argentino, parecido a un ramo de plumillas blancas. Salpiucando en ríos o arroyos estas praderas templadas existe el ombú (el arbusto no leñoso más grande del mundo), el tala, el ñandubay o la pata de vaca. La fauna original comprendía al ñandú, al jaguar, el carpincho, el venado de la Pampa, el venado rojo de los pantanos, las vizcachas y el zorro pampero.
Publicidad

¿Qué te pareció?