7 ridiculeces que hacen los treintones de ahora

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Los años treinta son considerados como los "nuevos veintes" en esta segunda década del siglo XXI. A pesar de ello, es obvio que la resistencia corporal no es la misma que en edades más tempranas, y los excesos y estilos de vida desenfrenados se cobran su cuota sobre la salud y el bienestar de la población que está en su tercer decenio de vida.

 

¿Qué clase de ridiculeces hace este sector de población de gran crecimiento numérico y de al menos una solvencia económica más o menos buena? En este artículo te señalamos seis hechos ridículos que los treintones siguen haciendo pese a que su edad ya no da para ello, o bien, acciones bastante patéticas a las que se ven obligados a recurrir una vez que les "cae el veinte" de que ya no pueden seguir con su tren de vida anterior, y que el ser un chavorruco definitivamente no les está llevando a nada bueno.

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6. Beber en exceso

Beber en exceso
Se meten unas borracheras dignas de sus veintes, pero su estómago, hígado y vesícula no pueden dar más, por lo que cancelan sus planes para el resto de la semana y mejor se ponen a tomar algún electrolito con su mascota.

5. Chatean con su pareja estable

Chatean con su pareja estable
Antes chatean con sus amigos y amantes sobre reunirse, la fiesta o los antros, a sus treintas, chatean con su novia fija o esposa sobre qué deben traer del supermercado.

4. Desayunan más "órganico"

Desayunan más "órganico"
A sus veintes desayunan sólo café, pero en sus treintas, luego de un intestino y colon irritados, se trasladan a comida orgánica y alimentos con mucha fibra.

3. Elevan sus estándares de pareja

Elevan sus estándares de pareja
Luego del ajetreo sentimental de los veintes, en donde conocen lo loco que puede estar un ser humano, se vuelven tan exigentes que el 95% de la población mundial es no apta para siquiera salir a la esquina.

2. Las mujeres ya no usan maquillaje

Las mujeres ya no usan maquillaje
Al menos no la mayor parte del día, pues sus obligaciones laborales y caseras, junto a un cuerpo más frágil, hacen que lleguen a quitárselo para ir a dormir en vez de ponérselo para una noche de antro.

1. Cambian de cura para la cruda

Cambian de cura para la cruda
Pese a que algunos se aferran a una cura típica para la resaca a base de caldo hiper picante de camarón acompañado de una caguama entera, aquellos que lo hacen terminan mejor por tratar de curarse la consecuente diarrea con un "Pepto Bismol" o algún otro remedio más tranquilo, como los tés de manzanilla.
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