8 Poderosísimas razones por las que se deben sacar de la CDMX a los obsoletos microbuses

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Los microbuses usados para el transporte público urbano de la CDMX son una porqueía que para lo único que han servido es para asegurarle votos cada elección al PRD, pues son obsoletos, se están cayendo a pedazos y no cumplen con las más mínimas normas internacionales en materia de seguridad de pasajeros, manejo prudente, formación del conductor, capacidad máxima segura estabilidad, entre muchas otras. Sólo a través de la corrupción, las mafias urbanas y el robo al presupuesto de la Ciudad de México se entiende que estas peligrosas unidades aún no haya sido removidas.

En este artículo señalaremos al menos 8 poderosas razones por las que estas latas de sardinas del infierno deben de ser completamente retiradas de las calles de la CDMX así como de las de cualquier otra localidad en donde presten "servicio". Básicamente, son tan vetustas y sus conductores tan salvajes que parece que un simio drogado con retraso mental va conduciendo un "auto-lancha" de los años setenta

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1. Tienen capacidad de pasajeros rebasada

Tienen capacidad de pasajeros rebasada
Casi siempre un microbús está lleno, y hay tan poco espacio que todo mundo va pegado unos con otros, y hasta hay gente que va colgada desde la entrada y la salida de la unidad con 3/4 partes del cuerpo fuera del transporte.

2. Son unos cafres

Son unos cafres
Gran parte de los accidentes viales en la CDMX son ocasionados por al menos un microbús; la siguiente fuente principal de choques e incidentes automovilísticos en la capital nacional es la de los taxistas, juntos hacen alrededor del 70% de los choques diarios en la CDMX.

3. Están obsoletas

Están obsoletas
Es relativamente frecuente que el motor de uno de estos cacharros se queme o deje de funcionar; las unidades son sucias, se caen a pedazos y tienen asientos en un estado de conservación lamentable.

4. Infringen toda ley del reglamento de tránsito

Infringen toda ley del reglamento de tránsito
Lo cual incluye verificación, ponerse en doble fila, obstruir vialidades, contaminar como 10 industrias al mismo tiempo, hacer ruido exagerado con los claxons, conducir bajo la influencia del alcohol o las drogas, entre otros.

5. Son extremadamente peligrosos

Son extremadamente peligrosos
No hay día en el que no se vuelque un microbús gracias a su enorme inestabilidad de suspensión sumada a la gran velocidad con la que estos cacharros suelen ser conducidos.

6. Contaminan a lo bestia

Contaminan a lo bestia
Estos armatostes contaminan de forma tremenda, pues la verificación vehicular es sólo una forma corrupta de sacar dinero sin resolver realmente el problema de la contaminación del aire; aún así exentan a estas mafias de esa medida, y tiran toneladas de monóxido de carbono diariamente.

7. No tienen control automático de velocidad

No tienen control automático de velocidad
En vista de que son medios de transporte 100% urbanos, de que transportan muchos pasajeros a diario y de que los conducen unos simios subnormales, toda unidad de transporte público debería contar con una regulación de velocidad automática y electrónica que limite la velocidad a niveles moderados.

8. Son muy incómodos paa los pasajeros

Son muy incómodos paa los pasajeros
Asientos como para una persona de no más de 1.65 m de alto y complexión delgada ocupados por gente obesa que abarca todo el espacio, unidades a rebosar que no permiten la bajada de pasajeros, calor intenso, olores atroces y enfrenones súbitos combinados con velocidades de vértigo hacen a los microbuses muy incómodos, aparte de que ahí el capitalino promedio pasa entre 45 minutos y 2 horas cada día, por ello deberían ser sustituidos por unidades mucho más cómodas.
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