Aunque no lo creas, los dragones existen, y aquí te decimos dónde

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"Dragones": La palabra evoca imágenes de enormes reptiles alados que escupen grandes bocanadas de fuego capaces de achicharrar a un hombre en armadura junto con su caballo, y dicha figura, malévola o benévola, pero siempre poderosa, hábil, intrigante, de mente rápida y enorme sabiduría, ha destacado en las mitologías de numerosos pueblos del mundo, como los chinos, los vikingos, los sajones, los francos, los celtas, entre otros. Sin embargo, ¿Tendrá este mito bases reales o es una fantasía total como el Jabberwocky de Lewis Carroll?

Pues resulta que el mito del dragón tiene, en efecto, muy sólidas bases reales en las cuales sin lugar a dudas se basó, y todo apunta a que fue el Lejano Oriente su cuna, desde la cual, y en la Antigüedad remota, viajó hacia occidente hasta alcanzar Europa. Se trata de uno de lso animales más imponentes, interesantes y escasos de todo el mundo, y en este artículo te mostramos dónde puedes hallarlos, su naturaleza, hábitos y posible historia natural.

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1. ¿Cuál es ese dragón verdadero?

¿Cuál es ese dragón verdadero?
Pues se trata del dragón de Komodo, el mayor lagarto del mundo, se trata de una especie de varano o reptil monitor, familia de lagartos de mediano tamaño a grande que habitan zonas tropicales de Asia y África. El dragón de Komodo mide 3 m. de largo, pesar 90 kg. y es capaz de velocidades de hasta 19 km/h en distancia cortas. Habita sólamente en unas pocas islas (Komodo, Rinca, Flores y Padar) del archipiélago indonesio, en un ambiente de sabanas y selvas secas tropicales, muy parecidas a las que encontramos en lugares como la Tierra Caliente de Guerrero y Michoacán.

2. ¿Cómo se alimenta?

¿Cómo se alimenta?
Estos monstruos son totalmente carnívoros, y de jóvenes se alimentan de insectos, huevos de aves y reptiles en las copas de los árboles, pero cuando crecen y bajan permanentemente a tierra olisquean constantemente el aire a través de su lengua bífida, parecida a la de una víbora, que leva partículas de olor hasta un órgano interno conocido como órgano de Jacobson que detecta la intensidad, dirección y procedencia del olor. A continuación ataca al animal desprevenido mientras bebe o al esconderse en arbustos, desgarrando su vientre, arrancando alguna pata o simplemente mordiéndolo una sola vez. La saliva de los dragones de Komodo es hogar de hasta 80 especies de bacterias nocivas, que matan de septicemia rápidamente al animal mordido, y a las que el dragón es 100% inmune; éste caza principalmente venados, jabalíes, búfalos de agua, así como ganado doméstico (vacas, cerdos y cabras).

3. ¿Cómo vive en libertad?

¿Cómo vive en libertad?
Los dragones nacen de huevos, en una puesta de hasta 20 de ellos, e inmediatamente suben a los árboles, pues estos reptiles son caníbales, y consumen a otros dragones más pequeños de ellos. Pasan la mayor parte del tiempo dormitando, tomando el sol y buscando la sombra cuando se sobrecalientan por las altas temperaturas de su hábitat. Pueden consumir hasta 20 kg de carne en una sola sentada, por lo cual se alimenta de 1 a 2 veces por semana. Pueden oler a un animal en descomposición a varios kilómetros de distancia, y es frecuente que un animal abatido por un dragón, o bien algún organismo marino arrastrado hasta la playa (como delfines, tiburones o ballenas) atraigan a una decena de dragones, que comparten la comida en caso de ser abundante, o luchan violentamente entre ellos si es escasa. La luchas también son intensas en época reproductiva, y mientras que el perdedor de aleja rápidamente del lugar el vencedor transmite sus genes a la próxima generación.

4. ¿Cuál es su relación con los humanos?

¿Cuál es su relación con los humanos?
Las islas en donde vive el dragón de Komodo están fuertemente habitadas por una población dedicada a la agricultura, ganadería y, en parte, al ecoturismo, con los dragones como principal atracción del lugar. La expansión de la población humana, con una de las tasas de natalidad más altas del mundo, hace que los dragones sean vistos constantemente por los nativos y los turistas, ya sea en los bordes de las poblaciones, en tiendas, oficinas y restaurantes (atraídos por la comida humana), o bien persiguiendo al ganado doméstico. En algunas pocas ocasiones esos encuentros han terminado con una rápida hospitalización para prevenir el envenenamiento masivo de la sangre en las víctimas, o incluso con la muerte por desangramiento al ser atacados por los reptiles.

5. Distribución relictual reducida, pero anteriormente enorme

Distribución relictual reducida, pero anteriormente enorme
Parece ser que los dragones llegaron a estas islas indonesias en un pasado relativamente remoto, durante la época de las glaciaciones (la última hace 10 mil años), en donde el nivel del mar descendió tanto que Indonesia formó un territorio continuo conectado al sureste asiático continental; ello parece ser verdad dado que, a pesar de que los dragones de Komodo son activos nadadores, no colonizan islas cercanas debido tanto a los fuertes oleajes como a la diferencia de mosaicos de hábitats entre dichas ínsulas. Se han encontrado fósiles de lo que parecen ser dragones de Komodo, o bien de una especie de lagarto parecido, pero más grande (hasta 5 m. de largo) en lugares como China, Vietnam, Myanmar, Laos o las Coreas que datan de dicho periodo glacial, lo cual señala que, por diversas razones desconocidas, los dragones se fueron extinguiendo en el continente asiático hasta sólamente persistir en las 4 islas ya mencionadas.

6. ¿Base de la leyenda del dragón?

¿Base de la leyenda del dragón?
"Cuidado, pues aquí habitan dragones" era la primera advertencia que daban los nativos del hábitat del dragón de Komodo a aquellos extranjeros que llegaban hasta el archipiélago indonesio, debido a su ferocidad, mordida venenosa y gusto por la carne humana. Es posible que marineros de los reinos de Burma y Siam legaran a conocer a este reptil en sus viajes marítimos hacia el sur, y que posteriormente, a su llegada a casa, las noticias de semejantes animales legaran a oídos de la corte imperial china a través del comercio, para posteriormente llegar al Medio Oriente y Europa a través de la Ruta de la Seda. Otra fuerte posibilidad que se ha especulado es que el dragón de Komodo o algún pariente de mayor tamaño hayan sobrevivido en China y el resto del Lejano Oriente hasta tiempos históricos, que haya sido venerado como un dios o alguna figura divina relevante dentro del confucianismo y el taoísmo, y que su extinción haya sido debida a su caza y la expansión de los asentamientos humanos, quienes no deseaban compartir el territorio con tan peligroso cazador reptiliano; con el tiempo, ya sea que una versión u otra sean ciertas, fue idealizado, incorporado a los mitos asiáticos orientales, y convertido en una leyenda que alcanzó Europa, quizá alrededor del fin del periodo helénico.
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