Ésta es la razón por la que Inglaterra y Estados Unidos dominan al mundo

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La situación geopolítica, económica y cultural actual no deja lugar a dudas sobre el dominio de la anglósfera sobre el resto del mundo y, en particular, sobre la hegemonía absoluta que ejercen los Estados Unidos y el Reino Unido. A pesar de su evidente grandiosidad, la cual ha influido enormemente sobre las tendencias, gastronomía y cultura popular de todo rincón del globo, poca gente, especialmente en México y el resto de Hispanoamérica conoce poco o nada sobre las razones que propiciaron el ascenso y encumbramiento de los pueblos de cultura británica y raza caucásica anglosajona por encima de otros grandes imperios contemporáneos a ellos.   Por ello, te presentamos de manera muy breve seis razones que creemos son fundamentales para explicar el actual poderío de las potencias de habla inglesa, qué los hizo superar a la hispanidad o a la francofonía, y cómo se han logrado sostener en la primacia de las naciones del orbe pese a los recientes nacimientos de súper potencias nuevas en el ámbito económico y/o militar, como son los casos de China, la India o Rusia.

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6. Primacía económica, comercial y naval

Primacía económica, comercial y naval
El desarrollo de un poderoso ejército consistente a lo largo del tiempo es imposible de construir sin una sólida y pujante base económica: Los británicos no sólo fueron los pioneros del sistema capitalista, sino que desde el renacimiento y el siglo XVII fueron la vanguardia del desarrollo científico-tecnológico que dispararía la mayor revolución en la historia económica mundial: La industrialización y la aparición del crecimiento y desarrollo económico sostenido. Por dos siglos y medio, los británicos inundaron los mercados mundiales con sus productos, apoyados en la más poderosa flota mercantil del orbe, lo que, aunado a su poderío militar en tierra y mar, permitieron a la Gran Bretaña dominar los siete mares durante el mismo periodo.

5. Desarrollo del liberalismo económico y de la riqueza como medio de consagración divina

Desarrollo del liberalismo económico y de la riqueza como medio de consagración divina
La Gran Bretaña fue la precursora del liberalismo económico, alimentada a su vez por los principios de la revolución protestante que rompió las cadenas con el anacrónico y antieconómico dogma católico. El movimiento protestante hizo que las islas británicas se alfabetizaran para conocer directamente la palabra del Señor, lo cual alimentó un población altamente capacitada para las actividades productivas industriales, un gran interés por el desarrollo de las ciencias y de las artes, así como la persecución del beneficio económico empresarial y del trabajo productivo como medio de salvación y perdón de los pecados, y no como un pecado, tal como lo veía la Iglesia católica romana.

4. Expansión de su fe y sistema económico junto a su sangre

Expansión de su fe y sistema económico junto a su sangre
A diferencia del Imperio Español o Francés, una buena parte de las colonias británicas se fundaron en territorios escasamente poblados por nativos. Sea porque fueran diezmados por enfermedades europeas fruto de los primeros contactos de los nativos con gente del Viejo Mundo, o porque originalmente el escaso desarrollo productivo de los locales les impidió sostener poblaciones densas, lo cierto es que la sangre, instituciones e ideas de los británicos navegaron y se establecieron intactas en los nuevos territorios. Esto permitió a naciones como los Estados Unidos, Canadá, Australia o Nueva Zelanda comenzar su desarrollo desde el mismo punto de partida que la metrópoli, pues no existían influencias nativas primitivas que dificultaran la asimilación y puesta en práctica de las costumbres y modos de producción modernos.

3. El neocolonialismo económico como medio eficaz de dominio

El neocolonialismo económico como medio eficaz de dominio
La Gran Bretaña durante todo el siglo XIX, y los Estados Unidos desde su fundación, consideraron a las inversiones de sus países en el extranjero como un muy poderoso y eficiente medio de dominación externa, pues no requería los onerosos costos de ejércitos, traslado de colonos y mantenimiento de una administración colonial bajo una ocupación convencional. Fue así que los británicos destruyeron la incipiente industria manufacturera hispanoamericana, y lo que le permitió a los estadounidenses influenciar en la geopolítica y la economía internacional una vez que impusieron sus condiciones de sistema al haber restaurado Europa tras las dos grandes conflagraciones mundiales.

2. La importancia de no ser importante

La importancia de no ser importante
En contraste con los dominios españoles en América, las colonias americanas británicas que se formaron casi totalmente con inmigrantes europeos carecían por completo de metales preciosos, o de condiciones ideales para la producción de cultivos tropicales de consumo o industriales que complementaran a la industria británica, en su lugar, producían lo mismo que la metrópoli, y dada su ausencia de riquezas minerales, la metrópoli dejaba que se autogobernaran bajo sus propios medios de subsistencia. Esto permitió el desarrollo irrestricto de industrias propias sostenidas por una agricultura que producía los mismos bienes que los colonos estaban acostumbrados en Europa, y generó un gran mercado interno que se reproducía y expandía de forma eficiente sin la existencia de monopolios artificiales que pretendieran brindar ventajas económicas a la Madre Patria.

1. Gran tradición democrática y de autogobierno local

Gran tradición democrática y de autogobierno local
La tradición política liberal y republicana, pese a haber nacido formalmente en Francia, fue en la Gran Bretaña y sus colonias de eurodescendientes donde tomó más fuerza y representatividad popular. Aún como monarquía, la Gran Bretaña fue ejemplo de gobierno popular y burgués con la llamada "Carta Magna" en el siglo XIII al rey Juan sin Tierra; la constitución parlamentaria que decapitó al rey Carlos I Estuardo en el siglo XVII, y con la poderosa tradición de dicha institución británica entre los partidos conservador y liberal que acompañó al reinado de la reina Victoria I a lo largo de casi todo el siglo XIX. En los Estados Unidos y Canadá, la enorme distancia y el poco interés de la metrópoli generó poderosos gobiernos locales democráticamente elegidos gracias a los altos niveles de alfabetización, el involucramiento directo de los habitantes en las actividades económicas de las colonias, y su acendrada defensa de los frutos de su trabajo conseguidos en una tierra que, según ellos, estaba designada por decreto divino para apartarse de la opresión y la falta de oportunidades de desarrollo que prevalecían en Europa. Esto creó instituciones independientes de las cabezas de gobierno, mayor distribución de las oportunidades educativas, una gran igualdad de acceso a la prosperidad económica, y un sistema de pesos y contrapesos que garantizaba la minimización de la corrupción e incentivos a la eficiencia en la gestión pública.
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