Estas cosas no las sabías de los bosques mesófilos de montaña, y aquí te decimos qué son

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Los bosques mesófilos de montaña mexicanos son al mismo tiempo el ecosistema nacional más rico en biodiversidad por área ocupada, el que menor extensión territorial tiene, así como el más amenazado de todos los biomas nacionales. Son el reservorio de algunos de nuestro árboles, plantas y animales más escasos, de distribución restringida en nuestro país, pese a que varios de ellos son abundantes en otras latitudes de nuestro continente.

Dentro de la flora de esos bosques destacan numerosas especies arbóreas que alcanzan en México y Centroamérica el rango más sureño de su distribución natural, así como algunos otros que de estar muy distribuidos en abundancia hace 55 millones de años hoy en día sólo viven en estos bosques, los cuales sólo cubren como máximo el 5% del territorio nacional. Su potencial ornamental, maderero y e conservación es enorme, y para que los conozcas aquí te presentamos 6 breves ejemplos de ellos.

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1. Liquidámbar

Liquidámbar
Es casi casi un indicador de bosque mesófilo de montaña en nuestro país, y constituye un dominante e la formación inmadura de transición pino-encino-liquidámbar, así como un subdominante en el bosque mesófilo de montaña ya maduro. Sus hojas en forma de estrella de 5 picos parecen de arce o "maple", pero son alternas en vez de opuestas. Se ponen de colores rojizos, púrpuras y amarillos aún en zonas semihúmedas y cálidas. Vive naturalmente en lso estados de Nuevo León, Tamaulipas, San Luís Potosí, Querétaro, Puebla, Hidalgo, Veracruz, Guerrero, Oaxaca y Chiapas.

2. Árbol de las manitas

Árbol de las manitas
Éste es un árbol tropical y subtropical con raras flores escarlatas con la forma de la mano de un esqueleto y hojas anchas palmadas lobuladas de 3 a 5 puntas. Venerado por los aztecas y otros pueblos náhuatl, posee propiedades diuréticas, calmantes y contra enfermedades gástricas. Es un subdominante del bosque mesófilo de montaña, generalmente pionera y de transición hacia el bosque maduro. De entre 20-30 m. de alto, es un gran árbol ornamental que puede crecer en climas templado semihúmedos, como lo demuestra el ejemplar que crece en la ciudad de Toluca, o el otro en el jardín botánico de la UNAM. Se le encuentra en Puebla, Hidago, Veracruz, Guerero, Oaxaca y Chiapas.

3. Haya americana

Haya americana
Es una variedad o raza algo distinta de su pariente norteño, el cual es muy abundante en todo el oriente de los E.U.A, de Maine hasta el norte de Florida, y del Atlántico hasta el este de Texas. En México es un co-dominante de lso bosques mesófilos de montaña en pequeñas poblaciones disjuntas de los estados de Tamaulipas, San Luís Potosí, Puebla, Hidalgo y Veracruz. Es en promedio más alto y grande que su pariente del norte, con árboles de 40-45 m de alto y 2.5 m. de diámetro, pero con hojas algo más alargadas y menos anchas. Es un extraordinario árbol ornamental, con hojas amarillas y ocres en Diciembre, y atrayente de la vida silvestre gracias a sus hayucos o nueces. Tolera mejor el calor y la sequedad que cualquier otra especie de haya en el mundo, y debería ser plantada en lugares altos con clima templado semihúmedo como Toluca, Puebla o Pachuca. No tolera bien la contaminación atmosférica, por lo que no es bueno para ciudades grandes.

4. Guayabillo

Guayabillo
Este árbol topical y subtropical es otra reliquia del Tericiario. hace 60-55 millones de años, y existía incluso de forma abundante en todo el sureste de los E.U.A. Hoy en día sólo se encuentra desde ciertas partes de México hacia el sur hasta Colombia, en bosques mesófilos de montaña con abundantes nieblas y huemdad constante. En nuestro país se le encuentra en algunos puntos disjuntos de Jalisco, Veracruz, Michoacán, Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Hidalgo y Puebla. Tiene una madera rosácea dura que la hace un buen material maderero para la fabricación de muebles, herramientas y material de construcción, además de que su estatus de especie única antigua lo comnvierten en un atractivo ornamental, aún en climas semihúmedos, siemrpe y cuando las precipitaciones sean mínimo de 1,500 mm al año.

5. Pino blanco real

Pino blanco real
Este pino es uno de los más típicos de su género dentro del bosque mesófilo de montaña, pues favorece ampliamente ambientes húmedos en laderas con humedad media en vez de los suelos rocosos o arenosos, tanto secos como semisecos que prefieren otras especies de pinos nacionales. Su follaje verde-limón y semi caído, además de su hermoso porte de hasta 35 m. de alto y 50 cm. de diámetro en el tronco lo hacen ideal como ornamental en todo tipo de climas templados semihúmedos y húmedos. En estado salvaje se le puede hallar en los estados de Nuevo León, Tamaulipas, Querétaro, Hidalgo, Puebla, Veracruz, Tlaxcala, Edomex, Michoacán, Jalisco, Guerrero, Oaxaca y Chiapas.

6. Sicómoro mexicano

Sicómoro mexicano
Más bien conocido por la gente del campo mexicano como "álamo" (a pesar de que no tienen nada que ver con ellos), es en realidad un árbol fundamentalmente ripario o cercano a fuentes de agua permanentes, aunque en México también es muy común como un dominante del bosque mesófilo de montaña gracias a las constantes nieblas y lluvias que este ecosistema recibe. Puede crecer hasta 50 m de alto y tener 2 m. de diámetro en el tronco, y tiene hojas palmeadas con 5 picos, muy anchas, aunque no muy largas. Crece en estado silvestre en los estados de Nuevo León, Tamaulipas, San Luís Potosí, Querétaro, Puebla, Hidalgo, Veracruz, Jalisco, Oaxaca, Edomex y Chiapas. Excelente ornamental para zonas urbanas por su tolerancia a la contaminación del aire, y con capacidad para climas templado semihúmedos, siempre y cuando esté cerca del agua permanente o se le de riego en tiempos de secas.
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