Éstas son aves mexicanas que debes conocer para salvarlas de la extinción

Publicidad

México es uno de los países más privilegiados del mundo en términos biológicos, y su diversidad zoológica en términos de aves no cede al del resto de organismos presentes en suelo nacional, pues ocupamos un muy destacado cuarto lugar en el mundo, tan sólo por detrás de naciones sudamericanas como Brasil, Colombia y Ecuador. Lamentablemente, y como le ha pasado al resto de la flora, fauna y ecosistemas nacionales, vivimos en un sistema económico depredador, pésimamente administrado para el beneficio de sólo 300 familias, y lleno de instituciones así como de personas terriblemente egoístas que sólo piensan en si mismos (y a lo mucho, en sus familiares más cercanos), destruyendo, ofendiendo y contaminando todo lo que no les sea propio de manera exclusivamente individual. Todo ello ha hecho que actualmente nuestra vida salvaje peligre.

Por lo tanto, y usando este espacio, así como mi libertad de expresión, te enseñaré un magro ejemplo de 6 aves mexicanas en peligro de desaparecer para siempre de nuestro suelo con la esperanza de que las conozcas, las llegues a valorar por su belleza, funciones ecológicas y aportación al turismo y a la estética de la nación, y de ese modo te inspires a contribuir de algún modo a su preservación.

Publicidad

1. Cotorra serrana oriental

Cotorra serrana oriental
0
0 Votes
Es tan sólo uno de 3 especies únicas de loros y pericos que habitan zonas templadas (junto a la cotorra serrana occidental y el extinto periquito de Carolina); se le encuentra en las montañas del norte de la Sierra Madre Oriental, entre los 2,500 y los 3,500 metros de altura, alimentándose de piñones, flores de agave, bellotas y frutas. A diferencia de su pariente del oeste, anida y vive en paredes verticales de piedra caliza, siempre en la cercanía de fuentes permanentes de agua. Originalmente presente en toda esa cordillera, hoy sólo se le encuentra en escasas zonas de Coahuila, Nuevo Léon y Tamaulipas.

2. Cotorra serrana occidental

Cotorra serrana occidental
0
0 Votes
El otro loro mexicano que se encuentra, de manera singular, en zonas templadas, en este caso, de los estados de Sonora, Chihuahua, Durango, Sinaloa y, de manera migratoria, en Jalisco, Nayarit, Colima y Michoacán, dentro de la Sierra Madre Occidental, en hábitats maduros, sin talar, de bosques mixtos de coníferas, de abeto y de pino-encimo entre los 1,200 a los 3,600 metros sobre el nivel del mar. Anida en hoyos de troncos de árboles maduros o muertos, generalmente agujereados por pájaros carpinteros en troncos de pinos, abetos de Douglas (conocidos comúnmente como ayarines) y de álamos temblones. La tala incontrolada ha destruido más del 99% de los bosques prístinos que una vez cubrieron el noroeste del país, lo cual ha hecho que esta especie esté al borde de la extinción, tal como paso en 1990 en su rango estadounidense, dentro de las montañas del sur de Arizona y Nuevo México.

3. Cóndor de California

Cóndor de California
0
0 Votes
Este gigantesco carroñero, de 3 metros de envergadura o extensión de punta a punta de las alas, es una reliquia de las Edades del Hielo de Norteamérica, durante las cuales se alimentaba de los gigantescos cadáveres de mastodontes, mamuts, perezosos terrestres, bisontes de grandes cuernos, pecaríes, caballos, camellos, llamas y otros herbívoros de la megafauna de la época. Hoy ha sido restituido a las sierras de Juárez y de San Pedro Mártir, en el extremo norte de Baja California, aunque permanece en riesgo debido a sus muy bajos números, su baja tasa reproductiva y el desagrado con el que lo ven todavía los rancheros locales. Antaño también habitaba los matorrales y florestas de clima mediterráneo del noroeste de la Península hacia el norte, hasta el Valle Central de California. Es indispensable como agentes erradicadores de cadáveres de animales silvestres, eliminando y minimizando la extensión de enfermedades infecciosas y por ende, de la dispersión de epidemias.

4. Pavo silvestre del Eje Volcánico Mexicano

Pavo silvestre del Eje Volcánico Mexicano
0
0 Votes
Irónicamente, esa subespecie o raza de pavo silvestre, la más pequeña de las 7 que existen desde el centro-sur del país hasta Canadá, es al mismo tiempo enormemente abundante como ave doméstica desde el furor que causó en España y el resto de Europa como ave de corral al haber sido introducida ahí en 1525, y está casi totalmente extinta en su hábitat original, los bosques de encinos y de pino-encino del Eje Neovolcánico Mexicano, desde el oeste de Veracruz hasta Jalisco y Colima por el occidente, no en balde esta ave era tan abundante en todos los asentamientos indígenas de la región por los que pasaron los conquistadores españoles. Hoy su condición domesticada hace que no exista ningún programa de protección o de reintroducción a partir de las poblaciones domesticadas, las cuales no han perdido ninguno de sus instintos naturales en vida libre, incluido el vuelo o la búsqueda constante de alimento natural (insectos, gusanos de tierra, semillas, bellotas, piñones, frutos y granos), como se ve en los animales mantenidos en ranchos y pueblos rurales del país, los cuales se crian en una condición de semi-libertad.