Éstas son las razones por las que los turcos son la gente más hermosa del mundo (físicamente)

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Sí, tengo que reconocer que hasta antes de ver una telenovela turca (de forma bastante indirecta y a través de la influencia de alguien muy cercano) tenía una concepción bastante errada del pueblo turco en general, y especialmente sobre su físico, pues luego de revisar una par de producciones televisivas de dicho país (de entre la oleada que ha invadido a México y al resto de Latinoamérica) quedaron lejos mis estereotipos de gente ataviada de acuerdo a los cánones medio orientales y del Islam, así como mi visión de dicho pueblo como gente de tez morena, ojos oscuros, pelo negro casi universal y estatura de baja a moderada, a años luz de la apariencia del común de los europeos y de pueblos americanos fundamentalmente descendientes de inmigrantes del llamado "Viejo Continente".

Todo lo contrario, pues al ir extendiendo mis indagaciones hacia youtubers y gente que ha visitado ese país del occidente de Asia quedó descubierto ante mi al que sea quizá, junto a las naciones de Europa oriental, el país con el número y proporción más elevadas de gente altamente agraciada en lo físico sobre la Tierra, y aquí te traemos 6 razones por las que creemos que la gente con físico más hermoso del mundo reside en lo que queda del viejo Imperio Otomano.

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1. Los turcos: Combinación de pueblos físicamente bellos

Los turcos: Combinación de pueblos físicamente bellos

Crédito: Gestión

El actual territorio turco es el resultado de la fusión de pueblos preeminentemente mediterráneos como griegos, macedonios, fenicios, cartaginenses y sirios, a los cuales se les han sumado gentes de los Balcanes (ilirios, tríbalos, agrianos y tracios) así como del Medio Oriente (persas); todos esos pueblos son caracterizados por una elevada tasa de belleza física, especialmente en sus hombres (no resulta raro que naciones como España, Italia, Portugal, Grecia, Serbia o Croacia sean los más alabados a nivel mundial en belleza masculina, pues todos estos pueblos fueron formados por gentes del Mediterráneo); a ello hay que añadirle un pequeño componente mongoloide proveniente tanto de las invasiones hunas (de Atila) como de la "horda dorada" de Genghis Khan, que han proporcionado no sólo una mayor variedad fenotípica a los turcos, sino también afortunados toques exóticos de pueblos no caucásicos o blancos; ello ha generado una coincidencia con algunos mexicanos mestizos de carga europea predominante, y hace que no pocos turcos luzcan como connacionales típicos del norte y de algunas áreas del occidente de nuestro país

2. Alta variedad de rostros y cuerpos

Alta variedad de rostros y cuerpos

Crédito: trt.net.tr

Tal mezcla de dos elementos raciales, así como de una gran cantidad de étnias del Mediterráneo, los Balcanes y el Cercano Oriente han traído una alta diversidad de aspectos en la población turca, todos ellos, eso sí, marcados por facciones suaves y atractivas, cuerpos armoniosos bien proporcionados, piernas relativamente largas con respecto al tronco y estaturas de media-baja a muy elevadas. Así, en Turquía se pueden encontrar desde cabellos negros hasta rubios o pelirrojos, así como todas las tonalidades intermedias, ojos de marrones oscuros hasta azul turquesa, y pieles desde aceitunadas hasta rosáceas o muy pálidas, combinaciones poco vistas en países de Europa o en Estados Unidos, la gran mayoría de las cuales, incluso en dichas naciones, son altamente atractivas a la pupila.

3. Alimentación balanceada

Alimentación balanceada

Crédito: sabah.com.tr

Uno de los factores positivos para la salud y el buen ver de la población turca en promedio es que, pese a ser la nación musulmana más liberal y relajada en materia religiosa de entre todo el mundo islámico, la gran mayoría de la gente sigue siendo muy obediente de sus preceptos, uno de los cuales incluye la prohibición total del consumo de carne de cerdo y otros embutidos manufacturados a base de esa deliciosa pero engordadora carne, de tal modo que la mayor parte de los turcos conservan atractivos cuerpos esbeltos moldeados por una abundancia de granos enteros, verduras, aceite de oliva, hierbas aromáticas, dulces frutas templadas y gran abundancia de pescado, oveja, cabra y de aves de corral, en una de las cocinas que entran dentro de la célebre "dieta mediterránea", una de las más sanas del mundo; el consumo casi totalmente nulo de alcohol también ayuda a que pocos turcos tengan barrigas prominentes, a diferencia de lo que pasa en la mayor parte de Occidente.

4. Poca o casi nula inmigración

Poca o casi nula inmigración

Crédito: Planeta estambul

Muy a diferencia de lo que pasa en las naciones de Primer Mundo de Occidente (así como en algunos países latinoamericanos formados primordialmente por inmigrantes europeos), Turquía es más bien un país de emigrantes o expulsor de gente nacional que va a vivir a otras naciones (fundamentalmente a Alemania y otros países de Europa central); de este modo, la cara de la población turca no está cambiando aceleradamente como fruto tanto del reemplazo étnico-racial que se ve en lugares como E.U.A, Inglaterra o Francia como de la fusión de los inmigrantes con los pobladores originales de dichos Estados, por lo que el turco conserva las mismas facciones actuales que ya poseía cuando el entonces Imperio Otomano había consolidado desde el siglo XVI, esto como producto de un ingreso por habitante relativamente bajo, baja inversión en ciencia y tecnología, así como una distribución muy desigual del ingreso (o sea, los mismos problemas que tiene México para desarrollarse y ser atractivo a inmigrantes del resto del mundo).

5. Modales aún femeninos en sus mujeres

Modales aún femeninos en sus mujeres

Crédito: aweita.pe

Como parte integral del mundo musulmán, y pese a el empuje pro-occidental y occidentalizante de muchos de sus líderes y élites político-empresariales desde que el príncipe Ataturk disolviera el imperio y estableciera la república tras la Primera Guerra Mubdial (1918), Turquía sigue siendo un país muy tradicionalista, y los movimientos feministas enajenantes de la feminidad que han sido tan fuertes en Occidente apenas han tenido impacto en Turquía (fundamentalmente sólo en las clases más ricas), por lo que la mujer turca no sólo es en promedio, una verdadera beldad de piernas largas, cuerpo delgado y atractivas curvas con caras angelicales, sino que también son muy serviciales y tratan de complacer a sus maridos hasta el cansancio. Cabe señalar que en Turquía el hombre se vuelve parte natural de la familia al casarse con una mujer (de tal forma que los padres y hermanos de la novia se vuelven los padres y hermanos formales del hombre), y que, además, el esposo tiene total protestad sobre los bienes e incluso sobre la vida de la mujer, siendo 100% legal hasta pegarle, y dichas convenciones sociales son la norma en casi todo ese pueblo.

6. Prácticas eugenésicas dentro de su historia

Prácticas eugenésicas dentro de su historia

Crédito: Youtube

Quizá haya tenido algo que ver con la muy alta proporción de gente agraciada el hecho de que los sultanes turcos, por mucho tiempo, demandaron tributos en forma de la entrega de niños y jóvenes pubescentes de sus Estados vasallos de la Península Balcánica y Europa del sureste a fin de convertirlos en jenízaros, las temibles tropas de élite del imperio; estos jóvenes no sólo provenían de lugares en los que también abundan las personas hermosas, sino que dichos rehénes debían ser así mismo altos, bien formados y de buen ingenio a fin de servir a los sultanes de la mejor forma posible, lo cual pudo haber mejorado y diversificado en cierta medida el aspecto físico de la población turca de hoy en día.
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