Estos objetos embrujados y sus historias te quitarán el sueño por la noche

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Un embrujo ocurre cuando un fantasma u otra fuerza sobrenatural rechaza ir a donde tiene y en lugar de eso decide vivir entre las personas. Muchas personas creen que un embrujo está asociado con casas, pero esto también puede pasar con cualquier objeto, desde joyería hasta pinturas.  A veces estas presencias siguen frecuentando el mundo físico después de que un acontecimiento trágico ocurrió en la propiedad, como un asesinato, una muerte accidental, o un suicidio.

Existen muchos objetos y casas embrujadas en el mundo, se han hecho cientos de películas y libros acerca de ellos. Por eso te traemos una lista con los 10 objetos embrujados más tenebrosos del mundo. No me gustaría estar cerca de ellos.

Seguramente mas de uno ha tenido alguna experiencia extraña con objetos o en casas que nos hacen tener los pelos de punta.

¿Conoces otros objetos embrujados de este tipo? Cuéntanos en los comentarios si has tenido alguna experiencia con objetos así.

Fuente: videismo.net

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1. Las sillas que tiran a la gente y las hace enfermar

Las sillas que tiran a la gente y las hace enfermar
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Newport, en Rhode Island, es una de las ciudades más antiguas de los Estados Unidos. Se establecido en 1690, y a principios del siglo XX la ciudad portuariase había convertido en un destino de verano para algunas de las familias más ricas de América. Las mansiones deNewport son legendarias, al igual que las muchas historias de fantasmas que acompañan a los edificios de aquella zona.

El Castillo Belcourt fue fundado por Oliver Hazard Perry Belmont, una persona de la alta sociedad americana rica que se dedicaba a la política. Hay muchas apariciones documentadas dentro de esta casa de lujo, pero quizás los más famosos objetos embrujados en el castillo son dos sillas, que al parecer tienen espíritus unidos a ellas. Los visitantes que se sientan en las sillas dicen que inmediatamente sienten frío, náuseas, y están incómodos. Sienten como que están compungidos por la electricidad estática cuando se mantienen cerca de las sillas, y muchas personas han afirmado que han sentido como si se sentaran encima de una persona cuando intentan sentarse en las sillas. Varios visitantes han sido expulsados de las sillas por una fuerza invisible.


2. La Silla de la Muerte

La Silla de la Muerte
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En 1702, un asesino convicto llamado Thomas Busby estaba a punto de ser ahorcado por sus crímenes. Su último deseo fue tener su última comida servida en su pub favorito en Thirsk, Inglaterra. Terminó de comer, se levantó y dijo: "Que la muerte repentina le venga a todo aquel que se atreva a sentarse en esta silla."

Durante la Segunda Guerra Mundial, los pilotos de una base cercana frecuentaban el pub, y los locales se dieron cuenta de que los soldados que estaban sentados en la silla nunca volvían de la guerra.

En 1967, dos pilotos de la Fuerza Aérea Real que estuvieron sentados en la silla, estrellaron su camioneta contra un árbol justo después de que se fueron del pub. En 1970, un albañil probó su suerte en la silla, murió esa misma tarde al caer en un agujero en su lugar de trabajo. Un año después de eso, un trabajador que estaba sentado en la silla, murió después de que el techo donde estaba trabajando se colapsara. Una señora de la limpieza del pub tropezó y cayó en la silla, poco después murió de un tumor cerebral.

Por último, el dueño de un bar movió la silla a el sótano. Por desgracia, incluso en el almacenamiento de la silla se cobró otra víctima. Después de que un repartidor tomara un breve descanso durante la descarga de paquetes en el almacén, murió en un accidente de coche el mismo día.

Finalmente, el dueño de un bar donó la silla a el museo local en 1972. El museo muestra la silla cinco metros en el aire de manera que nadie puede sentarse en ella por error. Afortunadamente, nadie se ha sentado en la silla desde entonces.


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3. La Caja Dybbuk

La Caja Dybbuk
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La leyenda sobre la caja se remonta a finales de la Segunda Guerra Mundial cuando su propietario original, un sobreviviente del holocausto polaco, huyó a España y luego a EUA. El sobreviviente falleció en el 2001 y un restaurador de muebles compró la caja en un remate. La nieta del sobreviviente le contó al comprador que la caja había estado en el cuarto de costura de su abuela y nunca era abierta ya que un espíritu maligno vivía en su interior. El restaurador de muebles le ofreció devolverle la caja a la nieta, quien sufrió una crisis de nervios y se negó a aceptarla.

Al abrir la caja el comprador encontró que contenía dos peniques de 1920, un mechón de cabello rubio, un rulo de cabello castaño y una pequeña figura que tenía grabada la palabra hebrea "Shalom".

Varios de los dueños de la caja han informado sobre un extraño fenómeno que la rodea. Iosif Neitzke, la última persona en rematar la caja en eBay, sostenía que la caja era la causante de la aparición de luces y fuegos en su casa y de que se le cayera el pelo. El restaurador de muebles dijo que fue el responsable de causarle un ataque al corazón a su madre y que su negocio tambaleara. Todos los dueños de la caja han comentado sobre un olor a amoníaco que proviene de la caja y pesadillas que involucran a una horrible anciana junto a la caja.

Actualmente la caja pertenece a Jason Haxton, un curador de museo de Misuri. A diferencia de los dueños anteriores, Haxton no cree en la historia de la caja.


4. La Diosa de la Muerte

La Diosa de la Muerte
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Las mujeres de LEMB es una estatua tallada en piedra caliza pura que fue descubierto en 1878 en LEMB, Chipre. La estatua se remonta al 3500 aC, y se cree que representa a una diosa, similar a un ídolo de la fertilidad. La estatua fue poseída por primera vez por el Señor Elphont, y en los 7 años que tuvo la estatua en su poder, los siete miembros de la familia Elphont murieron por causas misteriosas.

Lo mismo les pasó a los próximos dos propietarios, Ivor Manucci y el Señor Thompson-Noel, también murieron junto con toda su familia a sólo unos pocos años después de tener la estatua en sus hogares.

El cuarto propietario, Sir Alan Biverbrook, murió también, junto con su esposa y dos de sus hijas. Dos de los hijos de Biverbrook sobrevivieron, y aunque no eran grandes creyentes en el ocultismo, tenían mucho miedo por las muertes repentinas y extrañas de cuatro de los miembros de la familia, ellos decidieron donar la estatua al Museo Real de Escocia en Edimburgo, donde sigue estando hoy en día.

Poco después de que la estatua se incluyera en el museo, el jefe de la sección en la que la estatua habitaba murió repentinamente también, aunque nadie del museo va a admitir que la estatua puede tener propiedades sobrenaturales.