¿Por qué México es tan biodiverso?

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La biodiversidad, o sea, la cantidad y hasta singularidad de plantas, animales y otros organismos vivos, no se distribuye de manera uniforme a lo largo de nuestro planeta; por el contrario, es una variable que depende a su vez de numerosos factores como el clima, la latitud, la existencia de cadenas montañosas, entre otras cosas. Así, y pese a toda la devastación que ha tenido lugar en lo que hoy es territorio nacional desee la llegada de los primeros hombres primitivos y hasta nuestros días, nuestro país salió sumamente favorecido en la distribución de la riqueza biológica mundial, pues de 200 naciones. estado ocupamos el lugar no. 4 en biodiversidad mundial, sólo por detrás de Brasil, Colombia e Indonesia, y por tanto estamos entre las llamadas naciones megadiversas del orbe.

Pero, ¿Exactamente por qué nuestra nación es tan rica en formas de vida? En este artículo te damos 6 razones breves pero concisas para explicar esa gigantesca cantidad de especies, así como de endemismos o especies, géneros y hasta familias únicas a nuestro suelo.

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1. Es lugar de confluencia y transición entre dos grandes reinos biogeográficos

Es lugar de confluencia y transición entre dos grandes reinos biogeográficos
En otro artículo señalábamos que los reinos biogeográficos son grandes zonas de la Tierra que están definidas por una historia evolutiva, plantas, animales, climas y ecosistemas predominantes que son escasas o inexistentes en otros reinos; por otra parte, existe un muy interesante fenómeno en donde las fronteras entre dos o más reinos biogeográficos no son tajantes como aquellas de índole política, sino que los organismos de dichos reinos tienden a mezclarse, incrementando la biodiversidad. Pues bien, México cumple con estos requisitos, pues está situado en una región de transición, choque y confluencia entre dos grandes reinos biogeográficos de alta biodiversidad: El Neártico hacia el norte (de climas y ecosistemas templados), y el Neotropical hacia el sur (tipificado por climas calurosos húmedos de los trópicos americanos). Así, animales típicos de zonas templadas como los osos negros, lobos, coyotes, venado cola blanca y pumas se encuentran muchas veces con otros de clara afinidad tropical como el jaguar, los colibríes, aves canoras migrantes, pecaríes, coatíes y cacomixtles, que no son comunes o están ausentes al 100% en nuestros vecinos del norte.

2. Es un país entre las latitudes tropicales y las templadas

Es un país entre las latitudes tropicales y las templadas
Partido a casi la mitad de su territorio por el Trópico de Cáncer, México está efectivamente dividido entre una región subtropical hacia el norte, de marcada estacionalidad y con fuerte influencia de vientos polares en invierno, y una región tropical al sur, de clima casi constante pero fuertes variaciones en su régimen de lluvias (al estar relativamente lejos del Ecuador), lo cual asegura una buena variedad de climas y patrones de precipitaciones y, por tanto, condiciona una gran diversidad de ambientes para el desarrollo de muchos tipos de plantas y de animales.

3. Relieve accidentado y diversificado

Relieve accidentado y diversificado
Salvo la península de Yucatán y las planicies costeras, México es un país muy montañoso, y el 80% de su territorio está situado a elevaciones de 800 metros sobre el novel del mar o superiores. Ello, mezclado con la gran variedad de latitud y de regímenes climáticos de sur a norte, propicia el desarrollo de numerosos ecosistemas desde el nivel del mar hasta los picos de nieves estacionales a más de 5,000 metros. Así, a nivel del mar y en altitudes bajas encontramos las selvas tropicales (secas o húmedas), para luego subir a los bosques nubosos o mesófilos de montaña (mezcla de especies tropicales y templadas); a continuación tenemos un cinturón de encinares y otros árboles bajos templados, y más arriba tenemos combinaciones de pino-encino, entre otros árboles, más arriba tenemos bosques mixtos de coníferas con pino, oyamel y ciprés, y por último están los páramos alpinos con pastos de altura y rocas desnudas. Ello contiene una gran diversidad de medios ambientes en un territorio reducido en donde formas de vida normalmente separadas unas de otras por miles de kilómetros puedes coexistir a unos cientos de kilómetros en sentido vertical, pero dentro de la misma latitud. La altitud tan grande y variada significa también que al ascender el clima se modifique como si se fuese más hacia el norte, al Polo septentrional, por lo que tenemos ecosistemas, plantas y animales más típicos de lugares más norteños que el territorio nacional.

4. Diversidad de lluvias

Diversidad de lluvias
En general, nuestro territorio adolece de la falta de agua, pero no es para nada el común de todo el país, y de hecho los regímenes de aguas son muy variables. El sur recibe mucha más agua de la que podría demandar su población, con todo y su elevado crecimiento, pues está en una región más cercana al Ecuador y recibe abundantes vientos húmedos del Golfo de México. El centro del país es una zona intertropical de monzón, en donde el agua escasea en todo momento, excepto en la temporada de luvias de Mayo a Septiembre, mientras que el norte del país se ve afectado tanto por los efectos de cortina de lluvia que realizan las Sierras Madres Oriental y Occidental como debido a su latitud en las zonas de alta presión de latitudes en transición del trópico a la zona templada, que forman regiones áridas en todo el mundo. Así, tenemos desde selvas tropicales húmedas con hasta 3,000 mm de luvias al año, a desiertos donde puede haber lluvias de sólo 100 mm al año o menos.

5. Enorme influencia de ambos mares en territorio nacional

Enorme influencia de ambos mares en territorio nacional
Mientras que otras naciones subtropicales como Mali, Senegal, Chad o Mauritania están demasiado adentro de un continente y reciben escasas lluvias que condicionan que sus ecosistemas sean casi todos o totalmente áridos, México tienen una anchura continental relativamente moderada que, conjugada con su condición de estar bañado por dos grandes mares (el Océano Pacífico y el Golfo de México), hace que recibamos más agua de lo que deberíamos para nuestra latitud, por lo que aumenta la cantidad y diversidad de ecosistemas, desde aquellos muy secos hasta otros condicionados por una cantidad abundante de lluvias anuales al año, y que hace posible la humedad que recibimos de los océanos cercanos.

6. Estabilidad geológica

Estabilidad geológica
Pese a lo relativamente jóven de nuestro territorio nacional, emergido del mar entre hace 20 y 1 millones de años (lo último en salir del océano fue la Península de Yucatán), México ha tenido una historia geológica y climática más o menos estable: Sin mayores cambios, destrucción o generación de regiones montañosas, la flora y la fauna han tenido tiempo suficiente para establecerse y evolucionar, diversificando su cantidad y calidad a lo largo del tiempo; tampoco fuimos ocupados por los glaciares que se ensañaron con amplias zonas templadas del norte durante las 4 glaciaciones recientes (la última terminó hace 10 mil años), por lo que no sufrimos extinciones masivas (sobre todo de flora) como en Europa; en general, gracias a lo montañoso y variado del terreno en suelo nacional, las formas de vida han encontrado refugios orográficos y geográficos que han acogido especies templadas durante máximos de temperaturas geológicos (como hace 4 mil y mil años) así como en periodos de expansión de condiciones más frías y húmedas (hace 40 mil, 20 mil y 20 mil años).
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