5 razones por la que la entrega del Oscar es un fraude

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Con cada ceremonia del Oscar hay siempre la impresión de que hubo robo en varias categorías. Al menos ese es el sentimiento de la crítica y de los conocedores del Septimo Arte.Ese sentimiento ha sido ganado a pulso por los constantes “errores” en la designación de ganadores de las distintas categorías. Obviamente el Oscar más peleado es a la Mejor Película, seguido al Mejor Director, y Mejor Actriz y Actor Principal.

Es prácticamente imposible recordar una entrega donde haya habido un error en al menos una de estas categorías ¿Por qué? Porque los miembros de la Academia traen su propia agenda de corrección politiquera lo que hace que los ganadores sean electos con “ciertos estándares políticos”.

Aquí las 5 razones por las que la entrega del Oscar e un fraude:

1) Si no fuera fraude no se equivocarían cada año

Si mencionáramos los peores robos en la historia del galardón, necesitaríamos páginas y páginas para mencionarlos (y explicar el por qué), pero es increíble las omisiones que a través de la historia se han cometido en la entrega del Oscar.

Para sustentar el hecho que siempre se equivocan, vamos a mencionar los peores "errores":

1941: "¡Qué verde era mi valle!" venciendo a "Ciudadano Kane" (¡cof, cof!)1971: "Contacto en Francia" vence a "La naranja mecánica".1979: "Kramer VS Kramer" venciendo (háganme el favor) a "¡Apocalipsis Ahora!"1990: "Danza con lobos" por encima de "Buenos Muchachos" (en serio, sí ocurrió).1994: "Forrest Gump" vence a "Sueños de Fuga" y "Pulp Fiction".2003: "El Retorno del Rey" por encima de "Perdidos en Tokio" (la que debió ganar de la trilogía de el Señor de los Anillos era "La Comunidad del Anillo" en 2001 encima de "Mente Brillante").2007: "Sin lugar para los débiles" vence a "Petróleo Sangriento".Y así le podríamos seguir con muchísimas más y con las demás años y categorías.

2) Premios a bases de cuotas y presiones

Imagen eliminada.(Sí esto no fue presión, no sé que lo es. Afortunadamente ese año no se lo dieron a “Lincoln” por más que así querían que fuera, y lo terminó ganando “Argo”, aunque lo merecía“Amour”).

Esto cada año es más descarado hasta llegar al absuro que ocurrió el año pasado cuando una película para el olvido como fue “12 años de esclavitud” venció a “Estafa Americana” y a “Gravedad” (y no es que estas fueran cintas monumentales, pero a comparación de la que ganó, son inmensamente mejores).

Tal parece que cada año tiene que haber cuotas de minorías como ganadora, independientemente de que lo merezca o no (personalmente soy gran fan de Denzel Washington como actor y de las directoras Sofia Coppola y Katrhyn Bigelow, previniendo ataques). Esas cuotas ya van desde el género, razas y ahora, condición física y hasta preferencia sexual.

Esa corrección política a base de porcentajes y presiones va a terminar por destruir a los premios.

3) A la Academia no le gustan las películas “subidas de tono”

Y dicha clasificación va cambiando conforme a la época, pero por ejemplo en 1967 no le dieron increíblemente el Oscar a “El Graduado” por su “contenido sexual” cuando la película es todo un clásico y de la ganadora (“Al calor de la noche”) no hay ni quién se acuerde, lo mismo pasó con la ya mencionada “Naranja Mecánica” en 1971. De igual manera no le gusta entregar a las películas con violencia gráfica, para botón de muestra los años consecutivos de 1995 y  1996 cuando debieron haber ganado “Seven” o "Heat" (que ni siquiera las nominaron), y “Fargo” respectivamente, pero se los dieron a “Corazón Valiente” (que es una buena película, pero no a la altura de Seven) y a “El paciente inglés”, respectivamente.

4) Pocas veces premia películas que no sean estadounidense o británicas

Hasta hace poco, las películas que no fueran británicas o estadounidenses no podían competir en la categoría a Mejor Película, sino que lo hacían en Mejor Película Extranjera.

Es así que películas como “Ladrón de Bicicletas” (Italia, 1948), “El Séptimo Sello” (Suecia, 1957), “Los 400 golpes” (Francia, 1959), “Fanny y Alexander” (Suecia, 1983) y “Ran” (Japón, 1985),  hubieran (debieron) ganado en sus respectivos años.

De hecho, las películas extranjeras no representan ni el 1% de la taquilla en cines estadounidenses por el boicot disfrazado que hay de las productoras gringas a promocionar, doblar y proyectar películas de habla inglesa.

5) Más preocupados del glamour que de la calidad de las películas

Muchas veces se ha dicho que los miembros de la Academia que deciden, ni han visto (mucho menos analizado) las contendientes a la estatuilla, cosa que quedó de manifiesto de manera asquerosa el año pasado cuando en automático (y seguramente por presiones políticas) le dieron el Oscar a “12 años de esclavitud”, película que no merecía ni la nominación.La realidad es que cada año causa más furor entre la prensa el vestido o traje con el que llegó tal o cual artista que las películas en sí.

De igual manera, en el año 2009 aumentaron el número de candidaturas a Mejor Película pasando de 5 hasta 10 (hasta 10, no necesariamente 10), en una clara intención de mercadotecnia para impulsar películas, ya que los filmes con el simple hecho de estar nominados hacen crecer su taquilla de manera notable.

UN punto adicional: Fíjense cómo cada año "tiene" que haber películas nominadas sobre temas posmodernistas (homosexualidad,eutanasia, feminazis, entre otros), sin importar lo infames que las películas estén. Son las cuotas ridículas que van a llevar a este mundo a la destrucción.

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