Las lecturas del libro de la SEP que más te gustaban en la primaria

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Seguro se acuerdan del libro de Español Lecturas para primer grado, que, muchos que fuimos a la primaria entre 1993 y 2010, tuvimos. Era amarillo, con un perro colorido en la portada y con un contenido inigualable. La verdad todos los cuentos eran geniales, aquí sólo algunos de los que más nos acordamos.

8. Rufina la burra

Rufina era una burra que quería ser cebra, pues en una ocasión vio pasar al circo del pueblo y le encantó la majestuosidad de los colores de la cebrita que los acompañaba. Una vez, el dueño del corral pintó el cerco, Rufina se acercó y talló su lomo, hasta que qudó pintada de rayas blancas. Rufina creyó que ya era una cebra, estaba feliz, pero, ¡oh sorpresa!, comenzó a llover y el agua despintó a Rufina. 

Ella lloró y lloró hasta que un carismático burrito la consoló y le dijo que ella así era bonita, aww... Este cuento al parecer nos dejó el mensaje de que debemos aceptarnos como somos, sí, algo así.

7. Los zapatos del novio

Uno de los cuentos más largos del libro pero sin duda muy bonito. Un novio a punto de casarse quiere recolectar unas manzanas para llevárselas a su novia, pero en la odisea se ensucia sus zapatos. Para arreglar su problema con el pasto que si por favor puede limpiar sus zapatos en él. El pasto no acepta, por lo que lo amenaza y le dice que le va decr a la vaca que se lo comerá. Y así va con la vaca, y a lo largo de la historia, un palito, el fuego, una fuente y un perro se ven envueltas en el problemón del novio. Finalmente, quien acepta es el perro. Todos los demás aceptaron al verse amenazados y así finalmente el novio consigue que le limpien sus zapatos. 

Parece que la la lección era "o cooperas o cuello". De locos porque ¡todos los objetos y animales pueden hablar!

6. El viaje

Este cuento era cortito pero estaba chido. Era de un ratón que quería ir a ver a su madre, pero en el camino se encuentra con una serie de problemas. Su auto se averió, sus patines y sus zapatos se rompieron. Finalmente, hasta que consiguió unos pies nuevos pudo ver a su madre. 

¿Alguien de ustedes le aprendó una lección a este cuento? Aún no la descifro del todo. 

5. Los tres cabritos y el ogro tragón

Tres cabritos con forma de persona, vivían en un pastizal que un día se secó, y por eso decidieron cruzar al otro lado del río, pero se encontraron a Mazodientes, un maldito ogro tragón. Tras comenzar una disputa, cada uno de los cabritos le miente al ogro malo hasta que este se encuentra con el último cabrito. Pero el cabrito queda como héroe al darle un golpe que lo tira al río que se lo lleva con su corriente.

Creo que el mensaje que nos dejó era el de "sí se puede". 

4. Una planta en el estómago

A los seis años todavía estamos chavitos y nos podemos creer toda la basura que alguien nos diga. Pero eso no lo entendían los de la SEP. El cuento de Emilio era simple, una historia que tal vez muchas veces escuchaste salir de la boca de tu mamá cuando te comías los huesos de alguna fruta.  Emilio se comía unas semillas de frijol aunque su mamá le decía que no porque le podría salir una planta en el estómago. Se iba a dormir y el terror comenzaba. Su cuerpo se transformaba en un árbol y él no podía dejar de sufrir pensando en que su vida se había arruinado.

Para nuestra suerte, Emilio despierta después de su horrible sueño y nos deja tranquilos. Desde entonces ya no comemos frijoles crudos ni los huesos de las frutitas.

3. La viejita y los quesos

¿Quién no se acuerda del malvado Julián que se robó la cabrita de la señora viejita que vendía quesos en el mercado?  Julián era un envidioso porque la viejita vendía mucho más quesos que él a pesar de que ella sólo tenía una cabra. Él creyó que se iba a salir con la suya pero no pudo pues la viejita se dio cuenta, a lo que le dijo: "lo que importa es el amor con el que hagas las cosas".

Obvio la lección de este cuento fue clara: no importan tanto las herramientas con las que cuentes, sino la dedicación y el amor que le tengas a lo que haces. La viejita y los quesos se queda para siempre en nuestros corazones, ¿ a poco no?

2. Los changuitos

"Dicen que los changos no usan calcetines... porque los changuitos los usan de patines... "

Esta especie de canción-cuento todavía resuella en nuestras cabezas, seguro que sí. No hubo lección alguna, sólo era pegajosa. 

1. Paco el Chato

Paco el Chato pasó a la eternidad por ser la primer lectura del libro, la que más acción tenía y porque ese título de "Paco el Chato" está... cagado, aceptémoslo.

Paco el Chato era un niño de seis años que viaja a la ciudad para vivir con su abuela y entrar a la escuela. Cuando entra, su abuela le da la indicación de quedarse afuera y esperar, pero el desobediente de Paco no entiende, se va y se pierde. Poco después aparece un polícia de los que no existen (buena onda y servicial) y lo ayuda al llevarlo a una estación de radio para dar aviso de que está bien. Su abuela lo escucha y va por él. Paco aprende la lección y nos deja una gran enseñanza.

Que no sé cual es, pero seguro algo nos dejó.

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26/08/2015 0 visitas

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