7 cosas extraordinarias que solo los estudiantes de CU entenderán

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La temporada vacacional puede ser un tiempo perfecto para recordar tus años buenos como estudiante de Ciudad Universitaria, ese lugar de “dioses” al que pocos entran. Aquí algunas de las cosas que seguro recuerdas… y otras de las que todavía vives si es que estás estudiando en este legendario recinto.

El Paseo de las Facultades

Cuando venías de Copilco para salir al pasillo entre Odonto y Medicina,  y pasabas caminando por el estacionamiento todos decían que olía a muerto, pero en realidad era el Bioterio de conejos.

Oh, el Paseo de la Salmonela, un lugar emblema.  Al fondo te encuentras al que vende libros, cosméticos y claro, las copias y el café internet. La mezcla de aromas, colores y el ambiente muy peculiar de la zona le hizo llamarse así. Con menos de $50 puedes comer ahí, aunque muchos no lo recomiendan (sí, no de a gratis el nombrecito).

Los tacos de canasta

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De la pirámide nutricional no faltaban los tacos de canasta. Como los equipos representativos de cada facultad, todas tenían a su señor en su bicicleta vendiendo los deliciosos taquitos. Ahora ya tienen establecimiento con su registro y demás. Decían que los de la Facultad de Derecho eran los mejores, quién sabe, lo que sí es que tooooodos comimos alguna vez tacos de canasta.

Las fiestas

Virtuosos los viernes en los que alguna facultad decidía hacer una fiesta. Las más famosas eran las de Ciencias Políticas, Derecho, Ingeniería, Trabajo Social… hasta Arquitectura hacía las suyas. Pero sin duda una de las que más marcaron época era la quema de batas de la facultad de Química. Qué recuerdos, hasta mariachi y pirotecnia llevaban. De eso ya no se puede hacer nada, está prohibido. Eso según cuentan ya se hace en Xochimilco o en Acoxpan.

Las Islas

El gran referente de todo CU, y en sus aledaños la torre de Rectoría, Biblioteca Central, las facultades de Filosofía, Derecho, Economía, Ingeniería y Arquitectura. Siempre que estés ahí vas a ver a gente corriendo, echando la cascarita, echando la hueva, estudiando; ingenieros realizando prácticas de topografía, parejas echando pasión y hasta gente paseando a su perro.

Y claro,  a aquellos atrevidos que se van a chelear o a echarse un churro. A mitad y fin de años no puede faltar que Las Islas se llenen de togas y birretes, todos  los alumnos de la UNAM sonrientes y dispuestos a tomarse la foto generacional, y en noviembre antes no faltaba la Mega Ofrenda, aunque últimamente la han estado cambiando a otros lugares.

La cultura y los deportes

Disfrutar de un concierto en Sala Nezahualcóyotl, de una película en el Centro Cultural Universitario por muy poquito dinero eran algunas de las cosas que podías hacer. Si lo tuyo era el cine encontrabas carteles anunciando el próximo ciclo con boletos de a $20. En deportes, había desde la cascarita en las islas hasta ser del representativo de la facultad, o simplemente ponerte mamado en alguno de los gimnasios. Lo peor que podías hacer era sacar la credencial de la alberca, burocracia del tercer mundo en todo su esplendor.

Los clichés

Si eres de Filosofía y Letras, seguro eres chairo y pacheco. ¿Eres de Arquitectura? Eres gay. ¿Derecho? Eres un alzado engreído. ¿Eres de Ingeniería? Te encanta irte a embriagar, sin olvidar que le tiras a cualquier escoba con falda.¿Chavas guapas? En Odontología. ¿Novias psicópatas? En Psicología.

 

"Mientras tanto en el Edén..."

 

El Goya

Al final del semestre tampoco faltaba el eco de todos los universitarios. Ya fuera en el estadio, en un examen profesional o en los eventos culturales.

El que nos une a todos y nos identifica. ¡Cachún cachún ra ra, cachún cachún ra ra, goya, goya… universidad! 

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22/06/2015 0 visitas

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