El IMSS lo hizo de nuevo: cortan el pene a bebé en una de sus clínicas

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El IMSS lo hizo de nuevo. Hace unos días, una negligencia médica afectó a una familia en Ciudad Obregón. A un menor por “error” le extrajeron un ojo equivocado, el médico presuntamente huyó para evadir la ley. Esta vez, una irresponsabilidad médica similar ocurrió en Saltillo, Coahuila. Según reportes de la prensa local,  un practicante médico de la clínica 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social habría cortado el pene de un recién nacido al confundirlo con el cordón umbilical del pequeño. La parte médica habría sido a cargo de él y los internistas. Con su poca pericia, habrían hecho tres cortes en los genitales del bebé. El bebé Mauricio es hijo de los padres Diego Rangel y Zulem Contreras, quienes al parecer presentaron una denuncia ante la Comisión Coahuilense de Conciliación y Arbitraje Médico (Coccam).

Hasta el momento la información no ha sido del todo confirmada, pero tampoco la institución de salud ha emitido una respuesta negándolo. Esperemos a ver qué ocurre en las próximas horas.

Las deficiencias de lo público

Imagen eliminada.

Actualmente, millones de mexicanos tienen que recurrir a servicios privados de salud, como las Farmacias de Similares o clínicas particulares, incluso se ven en la necesidad de echar mano con curaciones tradicionales. Todo lo anterior pagado con enormes dificultades ante las carencias del sistema público. Las negligencias médicas siempre se han dado desde la misma historia de los servicios de salud públicos en México, sin embargo, hoy los ciudadanos, al tener un acceso instantáneo a las redes sociales y a los medios de comunicación modernos, pueden condenar de manera pública estos actos; por ello es que conocemos de las negligencias lamentables como las que aquí referimos.

Los esfuerzos han sido varios para construir un buen sistema de salud pública en nuestro país, pero los intentos han caído presos del populismo. Tanto el IMSS como el ISSSTE fueron importantes proyectos de un sistema de seguridad social que comenzaba a despegar en el país, pero los políticos fueron siempre fueron muy generosos al comprometer beneficios, y fueron también demasiado tacaños al definir cobros. No sorprende, la clase política compra votos al repartir beneficios pero pierde popularidad al cobrarlos. Tanto el IMSS como el ISSSTE nacieron con condiciones financieras que los condenaban al déficit progresivo. El deterioro del servicio de las dos instituciones lo podría pronosticar cualquiera que tenga noción de cómo se llevan a cabo sus administraciones internas.

Conclusión

La solución no radica en eliminar lo que hay sino en ser realistas y financiar estos servicios de manera adecuada. No hay nada más inmoral que un político que quiere comprar apoyos con beneficios que sabe insostenibles. Sí, les hablamos de las políticas populistas en materia de salud.

La medicina ha avanzado de manera asombrosa en las últimas décadas. Es importante hacerla accesible a toda la población. Pero introducir servicios de salud sin una financiación adecuada, más que una política populista, es una estrategia perversa.

 

 

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10/07/2015 0 visitas

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