Engaños que siempre te creíste del 2 de octubre

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El 2 de octubre no se olvida pues quienes olvidan los hechos cruentos del pasado están condenados a repetirlos. Esto queda claro para quienes creemos que la historia se revisa justamente para evitar eso, los malos tragos de ayer. Sin embargo, quienes no tienen esa perspectiva de la historia tienden a creer que las fechas significativas y lamentables son abiertas excusas para cometer vandalismo y sacar provecho político. El 2 de octubre, ahora junto con Ayotzinapa, es un grito pegajoso para tumbar al gobierno y  decir que el capitalismo es el eje de todos los males. Y de paso para agarrar hueso político o presencia y fama en la opinión pública.

Tristemente la conmemoración del 2 de octubre está muy lejos de su motivo principal (la reflexión, el homenaje) porque lo acontecido está empañado de mitos. Casi nadie se quiere acercar a la verdad con V porque vamos, ¿quién se atrevería a ir en contra de las versiones canónicas de los intelectuales que se han enriquecido de un suceso del que ni siquiera fueron partícipes?

A continuación, abiertas mentiras en torno a esta fecha… y que nos han querido vender como verdad incuestionable.

La noche de Tlatelolco

La más grande estafa intelectual en torno al 2 de octubre. La gente que tiene admiración a rabiar  por sus intelectuales  tiende a creer ciegamente en la palabra de sus gurús. Elena Poniatowska no es la excepción.

La noche de Tlatelolco es la opción de la historia no oficial. Se supone que debería ser la verdad pero de verdad sólo tiene el título. Un Luis González de Alba furioso le destapó todo el cuento a Elenita cuando contó que, si bien él le autorizó la publicación de su crónica sobre aquella noche, la escritora modificó demasiado el texto original.

El Ejército acudió exclusivamente a matar estudiantes

En palabras de Luis González de Alba, líder estudiantil del 68 quien realmente sí vivió en carne propia los hechos:

 “La secretaría de la Defensa no sabía que soldados en ropa civil estarían rodeando el edificio Chihuahua. Y los soldados de civil, el Olimpia, creían que el Ejército regular tenía conocimiento de que ellos iba a disparar, en cuanto detuvieran a los dirigentes, para ahuyentar a la multitud.” (CNN, 2 de octubre de 2013).

No es cuestión de relegarlo todo a una simple confusión, sino a un conjunto lamentable de desorganización y falta de comunicación. El Ejército no sabía que el Batallón Olimpia estaba conformado por soldados vestidos de civiles y que iban a disparar para "ahuyentar a la multitud", lo que propició el fuego cruzado en la masacre del 2 de octubre 

Hoy fue un día soleado

Tal vez una de las más escandalosas “verdades”, que en realidad es una mentira. Jacobo Zabludovsky, uno de los periodistas más odiados de la historia, para aquellas fechas no conducía 24 horas sino un programa llamado Su diario Nescafé y la frase era común para abrir la emisión.

Ah, pero lo hizo con la intención de censurar el hecho. Los necios siempre encontrándole 5 pies al gato.

Genocidio

Esto sería ir en contra de los preceptos moralistas. Lo políticamente correcto es decir que una situación interna como la del 2 de octubre es un genocidio o crimen de lesa; lo cierto es que esta, sí, lamentable masacre no cumple con los estándares de un genocidio. Es muy grave que hay quienes lo afirman sin tener idea de lo que es el derecho internacional público.

Un genocidio es una desaparición masiva y planeada de personas, motivada por cuestiones étnicas, religiosas, políticas o de nacionalidad. El 2 de octubre no tuvo esas características. Siendo objetivos, no entra en esta categoría.

Referencias:

http://mexico.cnn.com/nacional/2013/10/02/la-historia-del-68-hay-que-lim...

 

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Imagen de Lula Tercero
Lula Tercero 02/10/2015 0 visitas

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