Por los que pensamos que el Batman de Adam West no rifa para nada

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Pese a que marco un hito en audiencia y presentación en televisión de íconos de la cultura popular que hasta antes sólo habían podido ser vistos en medios impresos (principalmente comics y tiras cómicas de periódicos), la serie de televisión "Batman" de los años sesenta, protagonizada pro el actos estadounidense Adam West, resulta ser, incluso bajo los ojos de la época, una serie de manufactura no sólo mediocre, sino francamente risible debido a sus pésimos diálogos, personajes mal escrios y peor caracterizados, así como por sus efectos especiales infumables, sin mencionar una fidelidad al comic muy endeble.

Vestuarios caorrientes, aparatos tecnológicos especiales muy poco convincentes, así como tramas semanales bastante predecibles, son algunos elementos que terminan por destruir a una serie que, como único punto salvador, se atrevió a llevar a la pantalla chica con actores de carne y hueso al primer personaje ficticio de comics en hacerlo, pero que, desgraciadamente, llegó en un periodo histórico d ela tecnología audiovisual todavía no maduro.

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5. 5. - Mala caracterización y personalidades de los personajes

5. - Mala caracterización y personalidades de los personajes
No sólo Batman fue pésimamente representado en la serie en relación a la historieta. Aquí tenemos a un Guasón demasiado cuerdo y amable, a un Pingüino muy inofensivo cuya panza le impide siquiera moverse adecuadamente, un acertijo muy poco enigmático y a una Gatúbela suave y sin motivación alguna para sus delitos. Robin es tremendamente ingenuo y delicado para un combatiente del crímen experimentado.

1. 1. - Personalidad poco creíble

1. - Personalidad poco creíble
El "caballero de la noche" es un ser originalmente hosco, discreto, frío, distante y de pensamiento netamente racional, mientras que la representación de Adam West lo presenta como un socialité parlanchín y alegre, y un héroe dado a repetir cosas obvias y presumir de sus deducciones, muy lejos de la versión original del cómic.

2. 2. - Bati artefactos "chafas"

2. - Bati artefactos "chafas"
Cada gadget presente en el Batman sesentero parecía estar hecho de una utilería muy barata y nada creíble: Bati-boomerangs de plástico, bombas de humo que parecían chochitos algo grandes, bati-cinturón de premio de caja de cereal, y computadora de la baticueva con botones y luces sin ton ni son, aún para la tecnologías computacionald ela época.

3. 3 . - Falta de un físico imponente

3 . - Falta de un físico imponente
Para ser un justicieron independiente que cuenta con todo tipo de recursos económicos y técnicos, y que además debe enfrentar a súper criminales, el Batman de West estaba sumamente gordo; es muy difícil creer que un hombre de estatura muy promedio y pasado de kilos pueda ya no digamos combatir a sociópatas altamente peligrosos, sino incluso someter a raterillos comunes de poca monta.

6. Secuencias repetidas

Secuencias repetidas
Las calles parecen ser siempre las mismas, no importa qué tan rápido vayan los héroes, ya sea a pie o en el batimóvil; los sets usaban escenografía prestada entre ellos, y siempre igual. Parece ser que, pese a la enorme fortuna de Bruce Wayne, sólo le alcanzaba para unos ridículos y afeminados mallones delgados, y no para un traje acorazado y con adelantos tecnológicos varias décadas por delante de su tiempo.

4. 4. - Tramas demasiado predecibles

4. - Tramas demasiado predecibles
está bien que la serie, siendo semanal, tenga ciertas pautas obvias, pero cada capítulo de esta serie era casi una calca general de todo el resto de ellos. Básicamente, empezaba con la fechoría de alguno de los enemigos del hombre murciélago, seguida de una escena de la vida cotidiana de Batman y Robin, se enteraban de lo que había pasado, investigaban , iban a pelear con los malos, se metian en algún lío, escapaban del mismo, derrotaban definitivamente al malo y volvían a salir en sus identidades secretas bromeando.
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