Razones por las que somos geniales los que no tenemos hijos a los 30

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En la actualidad, tener 30 años ya no es lo mismo que hace unas décadas donde eran vistos como el epítome de la madurez, la vida realizada y la familia extendida. El estilo de vida que sin duda ha mejorado ha permitido que muchos treintañeros mantengan un aspecto físico menor a 25 años, además estamos en otra época donde todo es inevitablemente caro y ello ha hecho que muchos treintañeros decepcionen a sus padres por no tener la casa de infonavit y el carro usado que ellos sí tenían a sus 25, pero ellos tuvieron una época relativamente fácil, el valor de la moneda era otro y podían darse el lujo de viajar. Eso era antes.

Ahora, la adolescencia se ha extendido, pero muchos veinteañeros aunque se sientan jóvenes se dejan llevar por las modas y las ideas de los papás y la presión de ellos hace que se vuelvan padres antes de los 30.

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1. Salimos de viaje sin presiones

Salimos de viaje sin presiones
Podemos viajar sin la presión de buscar con quien dejar a los hijos, sin tener que modificar los viajes por la cuestión de los hijos.

2. Podemos realizarnos

Podemos realizarnos
Los padres nacieron para ser padres, aunque no sepan serlo pero tienen el instinto. Nunca van a sentir el placer de estudiar, mejorar académicamente y avanzar escalones académicos. El conocimiento da poder para rebatir pacientemente los argumentos de los padres que aseguran vivir mejor con hijos.

3. Podemos dormir y levantarnos a la hora que sea

Podemos dormir y levantarnos a la hora que sea
Exceptuando el trabajo, las veces que no lo hacemos por vacaciones o fin de semana podemos levantarnos tan tarde como podamos, envueltos en la colcha, con una recámara acogedora y sin nadie que nos despierte para exigir desayunar a las 6 am.

4. Tu vida no gira alrededor de un niño

Tu vida no gira alrededor de un niño
Cuando tienes un niño, debes decirle adiós a tu verdadera forma de ser, no puedes ser pelado e irreverente delante de él. Y tienes que volver a tener 5 años para poder jugar con él. Vida sólo hay una, y pasa muy rápido, es preferible no tener nietos que tener 60 años, voltear atrás y descubrir que tus mejores años se fueron en cuidar a un niño.

5. Nos divertimos mejor

Nos divertimos mejor
Los papis van a decir que un hijo crea diversión, pero lo cierto es que dejan de ser ellos mismos al tener que ponerse a jugar con sus hijos, y eso significa perder tu autonomía adulta para complacer a otros seres pequeños. En cambio los treintañeros sin hijos extienden su autonomía y voluntad y se divierten mejor,

6. No tenemos que ser ejemplo para nadie

No tenemos que ser ejemplo para nadie
Dentro de casa podemos tener malos modales y ser nosotros mismos sin necesidad de comportarnos correctos para que los hijos imiten esas buenas conductas. Cuando tu vida gira alrededor de un niño, tienes que hacer a un lado el egoísmo que te orilló a satisfacer tu instinto maternal o tus vacíos emocionales, pues debes suprimir tu esencia y tus desventajas para anteponer tus ventajas ante tus hijos y poder transmitirlas.

7. Podemos invitar a la gente a nuestra casa

Podemos invitar a la gente a nuestra casa
Las mamás de ahora sólo invitan a su casa a otras mamas para hablar de recetas de comida, pastelitos y pañales, así como la forma en que planean asesinar a la maestra por corregir a sus vástagos, teniendo que dejar de lado su esencia real de hablar de temas que realmente les aficionen. En cambio los jóvenes adultos sin hijos pueden invitar a sus amigos con los que pueden reír, hacer tonterías divertidas, salir en plena madrugada a buscar nuevas aventuras y hablar sin tapujos de todo.
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Imagen de Dark1999
Dark1999 25/08/2017 0 visitas

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