Los templos de Angkor

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Asido por las raíces de una higuera, Ta Prohm es uno de los tantos templos del complejo de Angkor, conocida capital del antiguo Imperio Jemer. Crisol por siglos de las culturas hindú, budista y jemer nativa, Angkor enfrenta hoy nuevas presiones: los turistas que la aman y los saqueadores que la roban. Los conservacionistas intentan que las piedras sagradas permanezcan en el lugar que les corresponde. Los extranjeros tienen buenas razones para ir a Banteay Chhmar. El antiguo templo jemer se asienta sobre la frontera norte de Camboya, tierra sin ley que la selva infestada de malaria sofoca. Abundan aquí las minas terrestres, domina el bandidaje y los caminos son infranqueables. El imperio jemer cuyo corazón era Angkor, y que floreció del siglo IX. También el constatar las tres guerras, hambruna y luchas civiles que sus grandes templos y monumentos han soportado, en su apogeo, en el siglo XII, el imperio Jemer se extendía por el sureste de Asia, desde el actual territorio de Tailandia hasta Vietnam.

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1. Templos saqueados

Templos saqueados

Solo los templos, saqueados y reducidos a piedra y ladrillos, sobrevivieron al fatal abrazo del tiempo y la jungla. Angkor wat, el más grande y famoso de entre ellos, se convirtió en un templo budista, que los mojes mantuvieron libre de vegetación y hasta cierto punto en buen estado.

2. De mirada celestial

De mirada celestial

Una devata o divinidad hindú ha resguardado el santuario de Banteay Srei desde el siglo X. hoy, la mayoría de los camboyanos son budistas, siendo su piedra de toque espiritual el templo de Angkor Wat.

3. Joya de la corona

De la antigua capital de Jemer, hoy Angkor Wat es el más grande y mejor conservado de los 100 templos que integran el complejo de Angkor

4. El gopura occidental

El gopura occidental

Tras la larga caminata por el sendero empedrado sobre un ancho foso, un sacerdote deja detrás los asuntos mundanos y entra en Angkor Wat, donde hace ofrendas rituales a estatuas hindúes sagradas.

5. El pabellón cruciforme

El pabellón cruciforme

Por un pasadizo, el sacerdote entra en el pabellón ceremonial, donde quizás halle a los danzantes del templo. Con movimientos que las apsaras de piedra en la pared parecen reflejar, ellos ayudan a transformar el templo en la morada celestial de Visnú.

6. Base de la torre central

Base de la torre central

Una vez que emerge del sombrío interior del templo, el sacerdote contempla el nicho central de Visnú, que se eleva a casi 60 metros.

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05/05/2016 0 visitas

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